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Ing. Máximo Munozcano Ruíz

La producción de papaya en México es de 917,000 toneladas anuales aproximadamente; de éstas, más de 400,000 toneladas se destinan a la exportación y el resto para mercado nacional.

Estados Unidos representa el principal mercado mundial: sus compras superan las 125,000 toneladas. México es su principal proveedor (70% del total).

Los mejores precios de papaya se presentan en septiembre, octubre y noviembre y de febrero a abril, donde se alcanzan precios de hasta $4.00 por kilogramo (kg) de fruta pagada en campo. Para exportación, el precio promedio en esos periodos es de 3.0-3.7 dólares por kg de fruta, en el caso de mercados como Los Ángeles, California y Dallas, Texas.

Los principales estados exportadores de papaya en el país son Chiapas, Oaxaca, Yucatán, Veracruz, Michoacán y Colima, que geográficamente están más distantes del mercado objetivo, que el estado de Sinaloa, lo que hace una ventaja competitiva para adoptar la tecnología de producción de papaya en el sur del estado de Sinaloa.

Uno de los elementos al cual se le debe prestar atención en el cultivo de papaya, y en muchos otros cultivos como las hortalizas, es la producción de plántula, ya que la calidad de planta trasplantada, se refleja en la sobrevivencia, vigor, desarrollo y, consecuentemente, en el rendimiento final por unidad de superficie.

El desarrollo deficiente de las plántulas depende de muchos factores, pero uno de los principales es su manejo agronómico (riego, nutrición, entre otras), ya que se requiere de atención constante y seguir un programa de nutrición y prevención de plagas y enfermedades muy específico.

Centro de Validación y Transferencia de Tecnología de Sinaloa, A. C.

1. Preparación de sustrato. Se realiza a la par, conforme se tiene semilla en germinación. Se puede utilizar peat moss ("tierra para charolas"), vermiculita y lombricomposta en proporción de 10-05-04 partes de cada material, respectivamente; se mezcla homogéneamente el sustrato con ayuda de una pala y se humedece con una solución de Thiodicarb-Semevín (0.5 mL/L) y Propamocarb-Previcur (0.5 mL/L), como tratamiento preventivo para plagas y enfermedades del suelo. De esta forma queda listo el sustrato para llenar las charolas.

2. Llenado de charolas. Se pueden utilizar charolas de unicel de 77 cavidades, que son las más recomendables para no limitar el desarrollo de la raíz de la planta.

   Las charolas se sumergen en una solución de yodo (1.5 mL/L) para desinfectarlas. Posteriormente se llenan con la mezcla del sustrato de forma tal que no quede hueca la cavidad y se dejan listas para la siembra.

3. Siembra. Se separan las semillas conforme germinaron, con la radícula mayor a 0.25 cm, se colocan en una bandeja con una franela húmeda y se siembran en las charolas.

   Se coloca una semilla por cavidad, con la raíz hacia abajo, para facilitar la emergencia y evitar el problema de "raíz de cochino" (raíz torcida, que al momento de la siembra puede trozarse la parte aérea de la planta).

4. Emergencia de plántulas. Las charolas sembradas se llevan bajo condiciones de invernadero, previamente acondicionado con malla sombra del 70%, esto para favorecer la elongación (crecimiento) de tallo. Después de cinco días se puede presentar el 91% de emergencia de plántulas en la mayoría de charolas sembradas.

5. Cuidados de las plántulas en invernadero. Durante el crecimiento y desarrollo de las plántulas se aplican riegos todos los días, sin llegar al exceso de humedad.

   Cuando las plántulas emiten su primera hoja verdadera se comienza a aplicar nutrientes a base de ácidos húmicos y otras sustancias ricas en nitrógeno, a razón de 2 mL/L. Además, se pueden realizar tres aplicaciones de enraizador (2 mL/L) en el riego a intervalos de cinco días.

Para la prevención de hongos (Phythium y Phytophthora) se aplica Carbendazim (0.5 mL/L) y Propamocarb (0.5mL/L) con lo que se evitan en su totalidad problemas de ahorcamiento de tallo (damping off) y otras pudriciones. Se deben realizar dos aplicaciones de urea y nitrógeno, potasio y azufre o NKS (2 g/L de cada material), en intervalos de 8 días, después de 10 días de emergencia de la plántula.

6. Acondicionamiento de plántulas para el trasplante. Cuando las plántulas presentan una altura de 15 cm, se deben trasladar a una área de 40% de sombra, para que se acondicionen al sol y engrose el tallo. Este periodo no debe ser mayor a cinco días.

   Si las plantas estuvieron a 70% de sombra no se deben exponer al sol completamente porque pueden presentarse marchitamientos y/o quemaduras por sol. Con este manejo se asegura un excelente desarrollo de plántulas y listas para el trasplante y en tan solo 25 días después de la germinación.

Nota. Para la inoculación de las plántulas con micorrizas, se recomienda que ésta se realice al momento del trasplante, debido a que es contraproducente aplicarlas al momento de la siembra y aplicar fungicidas para control de enfermedades.

Fundación Produce Sinaloa, A.C., en coordinación con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), Gobierno del Estado de Sinaloa, Nutrive-Grupo SACSA y otros organismos del sector invitan a la II Jornada de Transferencia del Cultivo del Maíz, un evento con contenido científico y tecnológico de aplicación práctica e interés para el sector agrícola regional.

Objetivos

Al finalizar esta Jornada, el productor podrá reconocer:

1. Las etapas de la fisiología del cultivo en donde se define el potencial productivo y las estrategias y consejos prácticos para evitar condiciones que disminuyan los rendimientos.

2. Las estrategias prácticas que se deberán tomar en cuenta para prevenir y disminuir los posibles efectos que el monocultivo de maíz tendrá en los rendimientos del cultivo.

3. La importancia de la nutrición vegetal en el costo de cultivo y su influencia en los rendimientos.

4. El concepto de fertilización ambientalmente responsable y sus componentes, así como su importancia como factor de desarrollo y sustentabilidad de la agricultura regional.

5. Las oportunidades tecnológicas y comerciales que se desprenden del entorno actual relativas a la nutrición e irrigación del cultivo de maíz.

6. La necesidad de establecer una estrategia integral que permita un uso racional e inteligente del agua.

7. Que en la agricultura comercial la variabilidad espacial ofrece un futuro promisorio para la aplicación de tecnologías de agricultura de precisión que permitan utilizar eficientemente los recursos que tienen mayor influencian en los rendimientos.

Expositores

James Schepers. El trabajo principal del Dr. Schepers se enfoca a las tecnologías para incrementar la eficiencia en el uso del nitrógeno en el maíz en la Universidad de Nebraska en Lincoln, Estados Unidos; es uno de los expertos más reconocidos en la aplicación de sensores remotos y tecnologías de detección para establecer el estado nutricional y respuesta de las plantas a los fertilizantes y su relación con el medio ambiente.

Adalberto Mustieles Ibarra. Es ingeniero químico por la Universidad Nacional Autónoma de México, con especialización en nutrición mineral; su formación en el campo de la fertilización del maíz se ha desarrollado en el campo con más de 15 años de experiencia. Actualmente conduce en Sinaloa un programa de investigación y desarrollo enfocado al cultivo de maíz en el área de nutrición con resultados prácticos de gran importancia y aplicabilidad.

Tomás Díaz Valdés. Cursó estudios de doctorado en Ciencias Técnicas Agropecuarias de la Universidad Agraria de La Habana; es profesor e investigador de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

   Ha participado en publicaciones científicas y académicas en las siguientes revistas: Ciencia y Tecnología, CIDEFRUTA, Fitotecnia Mexicana, Revista Electrónica Granma Ciencia y Ciencias Técnicas Agropecuarias (de Cuba). Ha participado en diversos eventos e impartido 15 cursos de licenciatura en el área de Ingeniería Agrícola y cinco cursos a nivel posgrado en la Maestría en Ciencias de la Producción Agrícola de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Jacobo Enrique Cruz Ortega. Con estudios de maestría em ciencias, es profesor de la Universidad Autónoma de Sinaloa desde 1978 hasta la fecha (30 años). Asesor de tesis de licenciatura y maestría para la titulación de diversos alumnos (más de 50).

   Ponente de diferentes cursos (25): manejo del cultivo de maíz, manejo de malezas en módulos de riego, efecto residual de herbicidas aplicados en hortalizas, enfermedades de hortalizas, entre otros.

Ing. Alberto Aiziczon Rosental. En 1990 se recibió en la Facultad de Agronomía de la Universidad Hebrea de Jerusalén, en la especialidad de Ciencia de los Suelos y el Agua.

   Desde 1990 a 1998 se desempeñó como extensionista en el servicio de irrigación del Ministerio de Agricultura de Israel, en la zona del desierto de Neguev. Desde 1998 a la fecha dirige el departamento agronómico de Netafim México.

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Edgardo Cortez Mondaca y
Francisco J. Orduño Cota


La escama parlatoria del mango significa un grave riesgo para California, Estados Unidos. En caso de detectarse su presencia, la importación de mango de la región norte de Sinaloa puede cancelarse y/o condicionar su compra a que la fruta sea sometida a un tratamiento hidrotérmico, con el riesgo de afectar su calidad y encarecer su proceso de empaque.

   La escama provoca dos tipos de daños: directo al afectar la apariencia de la fruta del mango (Figura 1) e indirecto por afectar el vigor y desarrollo de los árboles. En este último caso, se alimenta de la savia de los tejidos de tallos, ramas tiernas, raquis y hojas. En infestaciones severas, los tallos jóvenes y ramas tiernas se cubren con la plaga y se marchitan. Se desconoce si la presencia de la plaga en el fruto ocasiona otros efectos indeseables, aparte de demeritar la apariencia.

   Fundación Produce Sinaloa, A.C. apoyó desde 2004 a 2006 proyectos de investigación con el propósito de desarrollar estrategias para el control de la escama. En la temporada 2006/2007 se validó un programa de Manejo Integrado de Plagas (MIP) de la escama parlatoria. Además, en esa misma temporada, la Junta Local de Sanidad Vegetal del Valle del Fuerte realizó una campaña para el combate de esa plaga, mediante dos aspersiones de insecticidas biorracionales (aceite mineral e insecticida a base de nim).

Campo Experimental Valle de El Fuerte del INIFAP.
Junta Local de Sanidad
Vegetal del Valle de El Fuerte

1. Remojo de semilla por 48 horas. Se colocan 50 gramos de semilla (un sobre con 2,000 semillas aproximadamente.) en un recipiente de 5 litros (L) de capacidad. Se agrega un litro de agua potable y después de 12 horas se realiza cambio de agua.

2. Después de 48 horas de remojo, nuevamente se sumerge la semilla en una solución de ácido giberélico (1.0 mg/L), ácido acetilsalicílico (250 mg/L) y mancozeb (0.5 g/L) por 12 horas.

3. Germinación de semilla. La semilla se escurre y se coloca en franelas de 70 cm; previamente esterilizadas, se doblan y se colocan una cámara de germinación acondicionada con luz artificial, para mantener una temperatura de 35 a 37ºC. Es muy importante que no se incremente la temperatura porque puede retardar la germinación.

4. Riego y monitoreo de semilla. Todos los días se revisa la germinación de la semilla y se aplican riegos a intervalos de dos horas con un atomizador; la franela se humedece para evitar el exceso de agua. Después de tres días se puede observar la apertura de la testa de la semilla (cáscara) y a los cinco días se puede tener hasta 20% de germinación y tres días después se puede alcanzar un 88% de germinación.

   Finalmente, tres días después se alcanza un 93% de germinación total. La germinación se considera a partir de la emergencia de la radícula (raíz) de las semillas.

 

Fundación Produce Sinaloa, A.C. organiza por quinto año consecutivo, en coordinación con organismos de productores, su Jornada de Transferencia de Tecnología para el Cultivo de Garbanzo que se realizará en el salón Chamicaris, del Hotel York, en Guamúchil, Sinaloa, el 26 de septiembre de 2008.

   Los temas son: Avances del programa de formación de variedades de garbanzo en el estado de Sinaloa, Alternativas de bajo impacto ecológico para el control del mildiu de garbanzo en Angostura, Procesos para la industrialización de garbanzo para la obtención de productos de valor agregado en Sinaloa, Control de malezas en el cultivo de garbanzo, Identificación de plantas de garbanzo de la variedad Blanco Sinaloa 92 con actividad glucanasa y quitinasa resistentes a la rabia del garbanzo, Perspectivas de comercialización y Situación actual y perspectivas del sistema Producto Garbanzo.

   Consulte el programa en www. fps.org.mx o llame al teléfono: (667) 846 11 25 y 846 10 97. La entrada es libre.

El programa de Manejo Integrado de Plagas se resume en seis puntos:

1) Podas fitosanitarias de ramas infestadas, después de la cosecha.

2) Monitoreo de la población plaga: adultos machos (Figura 3) en trampas de impactación amarillas con pegamento y escamas en frutos.

3) Liberación de crisopa carga-basura Ceraeochrysa claveri (Navás).

4) Aspersión de insecticidas reguladores de crecimiento, insecticidas botánicos y aceite mineral.

5). Control biológico por conservación y aprovechamiento de enemigos naturales, como medida adicional para contribuir al manejo de otras especies de escamas.

6). Combate de hormigas.

   La poda fitosanitaria consiste en eliminar ramas y follaje infestado con la escama, de preferencia después de la cosecha, pero puede realizarse hasta antes del inicio de la aparición de los botones florales. Las ramas eliminadas deben quemarse, para eliminar al insecto.

   El monitoreo de la fluctuación poblacional de machos adultos de la escama y de estados inmaduros y hembras adultas debe hacerse durante todo el año, pero más que nada de febrero a mayo para, de ser necesario, realizar aspersiones de insecticidas biorracionales no contempladas, además de las recomendadas en la primera quincena de diciembre y en la última semana de marzo, previo a cuando las escamas inmaduras invaden los frutos (la más importante) y una más alrededor del 15 de mayo.

Se recomienda utilizar insecticidas biorracionales evaluados previamente:

1). Buprofezin 100 cm3 por 150 litros (L) de agua más extracto de nim, de 1.5 a 2.0 L/ha.

2). Buprofezin 100 cm3 por 150 L de agua más aceite mineral de 2 a 3% de concentración de acuerdo a la cantidad de agua utilizada en la aspersión (ejemplo 3% = 3 litros de aceite en 100 L de agua).

3). Extracto de nim de 1.5 a 2.0 litros por hectárea más aceite mineral de 2 a 3%.

   Se recomienda asperjar los insecticidas mediante una aspersora que nebulice bien la aspersión y con un gasto de agua de alrededor de 500 litros de agua por hectárea.

   Cuando la incidencia de la escama parlatoria no es muy elevada, por ejemplo, cuando el número promedio de escamas por hoja van generalmente de 1 a 20, en la mayoría de las hojas infestadas presentes en los árboles de un huerto, el insecticida Buprofezin puede ser utilizado una ocasión por temporada, en lugar de dos, y el aceite y el extracto de nim pueden ser usados a dosis bajas.

   Es recomendable liberar 72 huevecillos de crisopa carga basura (Figura 4) por árbol directamente en sus ramas, en la primera quincena de noviembre, segunda quincena de febrero y segunda de marzo; de no contar con esta especie de depredador se puede utilizar la crisopa Chrysoperla carnea, pero en cantidades mayores (100 huevecillos por árbol).

   A mediano plazo, alrededor de tres años, se pretende que el manejo de la escama parlatoria sea más que nada ejercido por la fauna benéfica natural presente en las huertas de mango de la región (control biológico por conservación); de esta forma, y por consecuencia, otros insectos fitófagos que aun no alcanzan el estatus de plagas de importancia económica podrán seguir manteniendo poblaciones bajas.

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